viernes, 26 de junio de 2020


ENTREGAR UNA LENGUA

Todo se moja y se oxida en el mítico río
Rolando Kattan


La abuela migrante habló por seis décadas la lengua de la nueva tierra hasta que le vino Alzheimer y la olvidó para solo hablar su lengua nativa. La abuela exiliada, expulsada, asilada, sobreviviente, tuvo Alzheimer para volver a la intimidad, para renunciar o para dar por concluido el agradecimiento. La abuela dividida supo vivir en cada parte. La abuela unificada fue Alzheimer, se hizo memoria. Esperó a los nietos para ofrendar otro lenguaje.  La abuela palestina se hizo metáfora, dejó libre el árabe, su lengua infantil.



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